Esa moda hippy de no poner pendientes

Pues sí. Yo no lo sabía, pero estoy on the wave. En la ola, vamos. Además (como ocurre con casi todo lo que hago en la vida) sin enterarme de nada. Y todo porque mis hijas no llevan pendientes. Parece una estupidez, pero el otro día leyendo blogs en un rato libre que tuve en el trabajo me encontré con dos post reivindicativos que me dieron que pensar. Por un lado, estaba Princesas y princesos, madre de familia numerosa, cabreada por tener que defender su derecho a ponerle pendientes a su hija y argumentando que por ahí equiparan lo de perforar las orejas a las recién nacidas con la ablación del clítoris (¡madre mía, qué dolor sólo de pensarlo!) o con las escarificadores que algunas culturas se hacen en la piel. Por otro, la mamá de Patadita echaba humo por las orejas justo por lo contrario: las muchas explicaciones que tiene que dar por llevar a la cría despendientada, y explicar a todo quisqui que es una nena, sí, y que no, no lleva perlas ni diamantes en las orejas porque no le da la gana a su santa madre.

Creo (y es mi humilde opinión) que muchos de estos de temas son resultado de las simples y puras ganas de polemizar. Porque podemos y tenemos todos un ordenador a mano, básicamente. Y es que yo no veo el problema por ningún lado ¿Quieres ponerle pendientes a tu hija? Pónselos ¿No quieres? Pues no se los pongas. Y fin. Ya está ¿para qué seguir dándole vueltas al asunto?

Mis hijas no llevan pendientes por una serie de circunstancias: Para empezar, en los primeros meses atolondrados de la llegada de la Mayor a este mundo no encontré el momento de hacerlo, ni tampoco el sitio más adecuado (¿A dónde ir? ¿A una farmacia? No por Dios ¿A una tienda de piercings? ¿Las matronas aún los ponen como asegura mi madre que ocurría en su época?). Tampoco me parecía un complemento indispensable (yo misma no acostumbro a llevar joyas) y el padre de la Interfecta añadió, con toda la razón, que si la Enana quería ponerse pendientes podía hacerlo con 10, 12 o 15 años, que no era algo obligatorio de la fase de bebé, como el gatear o comer potitos. Además, para entonces a lo mejor prefería perforarse la nariz o el ombligo en vez de las orejas, que, oye, cada una lleva la decoración dónde considera más oportuno. Para terminar, confieso que también me daba cosilla hacerle daño a la niña. Vale, sería un pinchazo sin importancia, como el de una vacuna, pero sé, porque he llevado piercings, que a veces se infectan y molestan y es que los pendientes no dejan de ser un objeto extraño incrustado en tu cuerpo, que se te puede enganchar en la ropa, perderse y demás historias. En resumen, que no se los pusimos. Y cuando nació la Pequeña, ni nos lo planteamos ¿Que las han confundido con niños? Pues sí, sobre todo antes del año, con el abrigo puesto o mientras han estado sin pelo (tal que Tulga in this moment!) ¿Qué hago cuándo me dicen, ay que nene más hermoso? Pues depende: si no conozco al elogiador, no me molesto en sacarle de su error, y si es una vecina o conocida, a la que voy a ver en algún otro momento, llamo discretamente a Tulga por su nombre y ella misma rebobina. La Enana, sin embargo, es super puntillosa con el tema: en cuanto alguien le pregunta “¿Uyyyyy, y tú cómo te llevas con el hermanitoooooo?”, ella muy sería responde: “Bien, y es hermanita. Se llama Tulga”. A mi hasta me hace gracia, fíjate.

El tema de los pendientes no es algo que me preocupe demasiado, la verdad. Me toca mucho más las pelotas narices que la gente se meta en temas verdaderamente importantes como si estoy alimentando bien a mis hijas o si las cojo mucho en brazos, porque ahí me cuestionan como madre y eso sí que no. En todo caso, si alguna persona siente el impulso irrefrenable de sugerir que es una locura que siga dándole el pecho a la Pequeña con casi 10 meses o considera que soy muy estricta si no quiero que la Mayor, que anda más que sobrada de peso, coma chucherías en la piscina, no suelo enfadarme. Me limito a sonrreir y encogerme de hombros. Que en el fondo no es asunto suyo.

Creo sinceramente que todas intentamos hacer lo mejor para nuestros hijos y enarbolar banderas y poner pegatinas en vez de ayudar a la crianza la dificulta, porque al final acabamos sufriendo por tonterías. Yo no juzgo a nadie por optar por el biberón aunque yo siga con la teta, ni discuto si es bueno o malo portear o usar carrito o combinar ambos (como es mi caso). Mis hijas no llevan pendientes ¿y qué? ¿Eso me obliga a defender mi opción a capa y espada e insultar a una madre que ha decidido adornarle las orejas a su pequeña? Nop. De ninguna manera.

Mamás de Patadita y de Princesas y princesos, olé y olé por vosotras. Sois lo mejor. Y al que no le guste, que no mire.

 

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10 responses to “Esa moda hippy de no poner pendientes”

  1. Patadita says :

    🙂 Gracias!!! Cada uno en su casa que haga lo que quiera!! Aunque la polémica viene porque en Italia creo que era, lo van a prohibir porque los equiparaban a un maltrato, por eso estamos todas reivindicativas!!! Cada una con lo nuestro.
    La cosa es criticar, se haga lo que se haga, que nos mola mucho.
    Besotes!!

    • Norgwinid says :

      Ahhh! Si cuando digo que no me entero de ná, es que no me entero… Seguro que por ahí hay una ley prohibiendo la venta de saleros, porque la sal afecta a la tensión. En fin. Hay un cuento de ciencia ficción de Javier Negrete “Los centinelas del tiempo”, publicado dentro de la colección de distropías “Mañana. Todavía”, que más de uno debería leer para darse cuenta de lo absurdos que somos a veces. Ains. Con la caló que hace… Besos!!!

  2. dtradiciorece says :

    La mía no lleva pendientes. Yo me hice los agujeros a los 16 años y tmb soy de la opinión de que ya se los hará ella cuando y dónde quiera. A veces la confundían con un niño pero hacía como tú y la llamaba por el nombre.

  3. nosoyunadramamama says :

    Te doy toda la razón!!! el caso es crear polémica con cosas que no han sido polémicas nunca y que creo, sinceramente, que se sacan de madre, nunca mejor dicho. Cada una que haga lo que quiera, lo que sí es cierto es que hablar de tortura y demás aspectos por dos pinchazos, me parece un agravio bestial. Y por desgracia, he leído verdaderas sandeces.
    Yo es algo que no me he planteado porque ni tengo niñas ni soy de las que usa joyas habitualemnte. Si tuviera una hija, pues ya vería, por un lado me daría cosa que con los pendientes se pudiera enganchar con algo. Por otro lado, el cartílago de un recién nacido está más blando, por lo que quizás es mejor hacerlo cuanto antes..
    Me parece muy bien que cada una haga lo que quiera, pero criticar a las madres que lo hacen porque no dejan decidir a sus hijas es absurdo. Estamos continuamente decidiendo por nuestros hijos, con la ropa, el colegio… nos guste o no, nuestros hijos, de pequeños, deciden pocas cosas…vamos, si fuera por lo mios. irían en pelotas en pleno diciembre…
    Y la verdad, el comentario de creí que era un niño porque no lleva pendientes es como el de creí que era una niña porque va de rojo, como me dicen a mí a veces. No creo que sean malintencionado, es la forma de excusarse cuando se confunden!!!jajaj

    • Norgwinid says :

      Sí, la mamá de princesas y princesos contaba alguna de esas barbaridades, que me parece que nos pasamos de rosca a veces con lo supuestamente correcto. Los fundamentalismos, del tipo que sea, son malos, sobre todo cuando la postura es “o conmigo o contra mi”. Y sí, tienes razón: la mayoría de los críos irían en bolas si les dejáramos. Jajaja.

  4. entremishoras says :

    Esto de los pendientes es como cualquier otra cosa, el caso es criticar y decir algo, si lo haces, porque lo haces y si no, pues porque no lo haces. Yo ya dejé de enfadarme, simplemente no hago ni caso, ni respondo.

    • Norgwinid says :

      Sí, es lo mejor. Pasar del tema. Yo al principio me lo tomaba un poco a más a pecho, pero desde que nació la Pequeña voy por la vida en plan Zen. Oooooom. Es lo más que sacan de mi… je jeje

  5. Diario de una Mami says :

    Pegotito tampoco lleva pendientes y sí, la confunden con un chico. Ya paso de aclararlo. Total, ¡qué más dá! 😉

    • Norgwinid says :

      En cuanto crecen un poco y pierden ese aire andrógino de bebés ya da igual que lleven o no pendientes. A la Mayor nadie me la confunde ya con un niño… Besos

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