Crónica de un cierre anunciado

Esto se veía venir. No nos engañemos. Llevo un año regular tirando a mal, haciendo malabares al borde del abismo con mis emociones, mis deseos y la puta realidad. Pensé que la cosa mejoraría y me sentiría mejor, que dejaría de notar un vacío en el estómago cada vez que me deshiciera de un biberón o de un vestido que se ha quedado pequeño. Pero no.

En la última semana he tenido que lidiar (sin mucho éxito) con las fotos que los amigos del Costillo cuelgan de sus bebés en el grupo de wasap, con el anuncio del segundo (y del tercer!!!!) embarazo de otro par de parejas conocidas (y muy queridas) y con la visión de cuatro barrigas repentinas entre las madres del cole, y ha sido superior a mi. Me siento mezquina por ser incapaz de alegrarme, por llevar diez días con ganas de llorar, fingiendo buen humor y sonrisas y, en estas circunstancias lo último que me apetece es encontrar más de lo mismo en el mundo 2.0.

Así que cierro el chiringo.

Definitivamente.

O por lo menos hasta que entre en la menopausia y se me pase la tontería.

Dentro de 15 días cumplo 39 años y no tengo la más mínima gana de celebrarlo y eso es un problema porque a mi, en realidad, me molan los cumpleaños. Me gustan los regalos sorpresa, las tartas de manzana, soplar las velas y ser el centro del microuniverso que formamos (familia, amigos, compañeros, vecinos) durante unas horas al año. Sin embargo, lo único en lo que puedo pensar es en que me hago vieja, en que estoy rozando la cuarentena y cerrando un ciclo que no quiero cerrar… y me ahogo en mi propia angustia y en las lágrimas que no derramo, cual Alicia en el País de las Maravillas.

Mi amiga M. se dio cuenta de todo en cuanto leyó el post que compartí de Una madre molona y me aconsejó que hablara con el Costillo, que le explicara cómo me siento, pero eso resulta inviable. Precisamente, una de las razones por las que abrí este blog fue porque hay cosas que a mi compañero de fatigas no solo le importan un pimiento, sino que le hacen sentir incomodo y molesto.  Entre ellas las emociones.

En esta casa está prohibido sentirse triste, enfadarse o llorar y si te pones a ello, hay que hacerlo con mesura, sin gritos, ni aspavientos. Ah, y durante un tiempo concreto y limitado, porque no es de recibo pasarse una semana como alma en pena por una minucia. Que peor están en Siria, hombre. Y a picar a una mina te mandaba yo para que te quejaras por algo…

No puedo decirle que mi cuerpo y mi alma desean otro bebé. No puedo decirle que no soy feliz ni voy a serlo en una temporada. No puedo decirle que no estoy contenta, que me siento ignorada, que creo que presta más atención a otras personas que a mi, que hay cosas que, sencillamente, no comento con él porque no quiero ver esa mueca de fastidio que pone siempre que hablo de algo que no le gusta.

En este pequeño espacio virtual he sido más yo misma que en mi casa. He hablado de cosas que me preocupaban, que me interesaban, que necesitaba expresar. El Costillo conoce la existencia de este blog, y aunque de vez en cuando le echa un vistazo (sobre todo si me sorprende en pleno post), no es un lector asiduo ni constante. Es posible que tarde dos o tres semanas en leer estas líneas y, para entonces, espero empezar a ser otra persona. Porque sino, estoy jodida…

Me gustaría decir que os seguiré leyendo, pero probablemente no lo haga. Necesito alejarme, tomar perspectiva, asumir, de una vez por todas, que mi etapa de gestar, amamantar y criar bebés ha llegado a su fin. Encontrar mi lugar en el mundo como madre, como mujer y como persona para no pagar mi cansancio y mis frustraciones con quien menos lo merece. No sabéis hasta qué punto os estoy agradecida, la compañía, el amor y el apoyo desinteresado que he encontrado en vosotras (y en vosotros, que no me olvido de mis dos seguidores varones!). A muchas os considero casi amigas, de carne y hueso, y os voy a echar de menos. Han sido dos años y medio interesantes, pero ahora tengo parar… aunque solo sea para coger impulso.

 

 

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11 responses to “Crónica de un cierre anunciado”

  1. Soymadreyahoraque says :

    Te echaré de menos, y supongo que no seré la única pero supongo que ahora necesitas alejarte. Un abrazo muy grande.

  2. Mamadichosa says :

    Entiendo que necesites alejarte. Pero te voy a echar de menos. Me da pena no volver a leer tus post por que son una alegria cuando aparecen. Me gusta como escribes.
    Ójala puedas volver a sentire bien contigo misma. Ójala aunque creas que no ahora, puedas encontrar el apoyo que necesitas.
    Creo que nadie deberia sentirse como tu te sientes, y creo que deberías hablar, pensar en ti misma y en tu felicidad… te mando un abrazo muy muy grande!

  3. Amaia Gorriz Jimenez says :

    Te voy a echar mucho de menos…para mí es una alegría cada vez que publicas!! Pero veo que es lo que necesitas… Espero de corazón que arregles tus emociones rotas y encuentres un sitio en tu nueva vida. Ojalá que seas muy muy feliz. Un besazo enorme para ti y las enanas. Gracias por tan buenos momentos 🙂

  4. Diario de una mami says :

    Jo, qué pena leer este post. Se te echará de menos… 😦

  5. Paloma says :

    Se te echará de menos! Pero entiendo perfectamente las razones. Un abrazo fuerte fuerte y mucho animo!

  6. anigv says :

    Jo mucho ánimo!!! Ojalá que pase pronto esta etapa y recuperes esa alegría que transmitías en tus posts. Un abrazo fuerte

  7. nosoyunadramamama says :

    jooo, ojalá pudiera darte un abrazo y charlar contigo en persona de todo eso que sientes y que no te dejan decir porque se supone que no tienes derecho a quejarte!!! Cualquier cosa, sabes dónde estoy!! y deseo de corazón que enseguida estés alegre!

  8. laiaferrerblog says :

    Muchos animos! Me emociona cada una de tus palabras, de tus articulos… se te va a echar de menos! Espero que pronto recuperes las fuerzas y la alegria que necesitas. Muchos besos

  9. almademami says :

    Siento mucho la angustia que estás pasando, espero de etodo corazón q prontito encuentres tu sitio en el mundo y puedas ser feliz. Te vamos a echar de menos por estos mundos pero lo primero es lo primero. Un abrazo fuerte 🙂

  10. mamacaotica says :

    Que pena volver y leer esto.
    Ojalá que te encuentres mucho mejor y vuelvas pronto, se te echará mucho de menos!!!!
    Un beso grande!

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